Esperanza no solo es…

Esperanza no sólo es un precioso nombre de mujer

A veces hablamos de la obesidad como si esta problemática tuviera vida propia. Y no la tiene. Pero existe. Existe en aquellos de nosotros y nosotras que dejamos de querernos, de cuidarnos, de mirar por nosotros mismos, hasta que la distancia entre cómo estamos y cómo quisiéramos estar se hace tan grande (en kilos de más…) que hace que podamos llegar a perder la esperanza de que algún día pudiéramos volver a recuperar nuestro peso “normal”, nuestro normopeso.

En mi experiencia personal y profesional, como alguien que ha sufrido la problemática de la obesidad y ha conseguido liberarse de todos los kilos que le sobraban, puedo afirmar que no es que por tener sobrepeso o sufrir la obesidad mi autoestima se vio afectada negativamente, que también, sino que más bien todo comenzó cuando inconscientemente decidí “dejar de quererme a mí mismo”. Es decir, precisamente mi falta de autoestima fue lo que puso en marcha todo el mecanismo perverso de la obesidad. Nadie pasa de un kilo de más a 70 kilos de más en un día ni de golpe.

..precisamente la falta de autoestima puso en marcha mi obesidad

La espiral es tremendamente traumática porque a partir de la instalación de esa obesidad en cualquier persona la autoestima se hunde hasta lo más profundo que algo puede hundirse. Y es ahí donde la esperanza puede morir. Es en ese punto donde pueden colarse determinadas creencias limitantes que tendremos que identificar y actualizar si queremos salir de la cárcel del sobrepeso que nos rodea. De estas creencias limitantes hablaremos otro día.

Hoy te diré que para salir de esa prisión de grasa corporal sólo necesitamos parar y tomar una decisión: ¿Quiero dejar de tener sobrepeso? Sí. No. Simple. ¿Quiero recuperar mi peso normal, ese que me hace sentir bien? Sí. No. Simple.

Cierto es que para tomar esa decisión la mayoría de nosotros y nosotras necesitamos saber “cómo” lo podríamos hacer. Sin ese “cómo hacerlo” el nivel de credibilidad en nuestras propias posibilidades cae estrepitosamente. Es cuando tenemos claro el “cómo poder conseguirlo” cuando el “qué queremos conseguir” se hace factible y el  “para qué queremos conseguirlo” se torna en un motor muy potente, que arranca y nos impulsa hacia nuestra meta, que ha dejado de ser simplemente una meta para convertirse en aquello que necesitamos conseguir para ser la persona que queremos ser.

Cuando Tenemos claro tres respuestas, nos impulsamos hacia nuestra meta

Lo importante es que realmente esa decisión que tomamos esté siendo tomada con todo nuestro ser: con nuestra parte consciente y con nuestra parte inconsciente. Con nuestro ser racional y nuestro ser emocional. Respaldado de nuestras creencias, nuestros valores, nuestra propia identidad. Cuando fijamos una meta tan vital como la de liberarnos de la prisión de la obesidad nos necesitamos totalmente a nosotros mismos. Porque nos va la vida en ello.

Hoy te quiero dar una buena noticia. Si quieres, ahora puedes.Hoy te quiero abrir una puerta a la esperanza: el Centro Andaluz de la Obesidad

CAO, una puerta a la esperanza

Si te atreves a abrir esa puerta verás que en el Centro Andaluz de la Obesidad ponemos a tu alcance el que puedas volver a creer que es posible volver a recuperar el peso que quieres tener, librándote de los kilos que te sobran y aprendiendo cómo no volver a engordar. Todo depende de ti y de lo que quieras decidir y hacer. Tú pones el “qué quieres conseguir” y el “para qué quieres conseguir lo que quieres conseguir”. En nuestro centro nos encargamos de proporcionarte el “cómo conseguirlo”.

A mí me gusta que me traten con naturalidad, cercanía y sin juicios. Si a ti te pasa lo mismo estaré encantado de que hablemos, por si quieres saber algo más acerca del Coaching aplicado a procesos de pérdida de peso. O por si quieres saber algo más acerca de nuestro Centro Andaluz de la Obesidad. O para lo que quieras y creas que puedo ayudarte.